Lo que no digo, reflexiones del arte de comunicar

Se acabo, ¿verdad?. Se acabó, aquel vendedor parlanchin, maestro o maestra de la oratoria que encandilaba a Clientes y compradores.

Hoy en cualquier curso de ventas te recomendaran ejercer la escucha activa , es para muchos la panacea del éxito en ventas. Probablemente tengan mucha razón. Coach, profesionales de la negociación expertos en PNL (programación neurolingüística)  nos comentan los secretos de que cosas tenemos que hacer y decir para obtener el tan ansiado triunfo… firmar en la línea de puntitos…

Hoy os propongo que nos centremos en lo que no decimos, en nuestra comunicación no verbal. Como sabéis, dicen los que saben de esto, que nuestra comunicación interpersonal está basada en aproximadamente un 70-80%  en nuestra comunicación no verbal.

De hecho estoy convencido que habréis leído que cruzar los brazos es una barrera, ocultar las manos por debajo de la mesa es “oh pecado” ocultar información, mirar el reloj demasiadas veces es señal de que se nos acaba el tiempo, que no mirar a los ojos de nuestro interlocutor es una falta de interés y así un sinfín de “señales” que han sido analizadas por psicólogos, formadores, negociadores etc.

Por lo general nos explican estos conceptos para que sepamos cómo es nuestro interlocutor. Dicen que los vendedores tienen que tener esa psicología necesaria para detectar el tipo de persona con la que están negociando y así adaptar su discurso.

Pero si lo pensamos bien y a nosotros ¿cómo nos ven?

Venga entre tu yo, ¿cuántas veces te has puesto delante del espejo para ensayar como dices las cosas, como te mueves?. ¿Te has visto alguna vez escuchando?. ¿Qué cara pones: de interés, de aburrimiento, de superioridad, de inferioridad?

Ah, me diréis pero es que eso va en función del tipo de visita, no es lo mismo ir a ver a alguien que no conoces, una primera visita que a alguien con quien ya has tenido relación. Claro es obvio, pero la gran pregunta es ¿cuál es nuestro estado anímico en esa visita?

Hay una relación directa entre el ser y el estar, depende de cómo nos encontremos  diremos o no diremos cosas que tenemos más que aprendidas y sin embargo ese día no nos apetece contar o todo lo contrario.

¿Y donde está el secreto?

Pues en lo básico, cada vez gustan menos las personas egocéntricas, aquellas que con sus palabras y sus gestos están todo el rato enviando mensajes del YO o  de MI empresa y son más aceptadas aquellas que proponen soluciones para TI o TU empresa.

La mirada clara, honesta, la posición del cuerpo relajada (sin pasarse), la sonrisa no forzada, la mano extendida, el respeto del espacio del otro, condimentos esenciales para comunicar positivamente sin hablar, pero que tienen que ir aderezados con una especia única… la actitud de vivir la venta con entusiasmo.

Tu qué opinas ¿dónde está el arte de comunicar sin hablar? Me encantaría que dejes un comentario e iniciemos un debate sumamente interesante, ¿te animas a dialogar?

Paco Sosa

Responsable de Marketing y Comunicación at Grupo Mediapost
Relaciones Públicas Institucionales, profesor invitado en diferentes escuelas de negocio. Especialista en Responsabilidad Social Corporativa, logística y transporte urgente.
Cuento historias cotidianas que pretenden ayudar a entender los procesos de comunicación, relaciones personales y Atención a los Clientes de cualquier empresa e institución.

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